La importancia de adquirir hábitos de vida saludables

Articulo Habitos de vida saludables

A lo largo de las últimas décadas se ha observado cómo las enfermedades crónicas no transmisibles son las principales causas de muerte y discapacidad en todo el mundo.

La alimentación, la actividad física, el ejercicio, el estrés, el descanso, el ambiente, los hábitos tóxicos, como el consumo de alcohol y tabaco, entre otros factores, son pilares fundamentales de nuestro estado de salud. Por ello, nuestro estilo de vida condiciona más la salud que los genes.

Los investigadores de Harvard Chan y colaboradores en 2018 publicaron un análisis exhaustivo del impacto de la adopción de factores de estilo de vida en la esperanza de vida de Estados Unidos (figura 1).

Se estudiaron cómo cinco factores de estilo de vida de bajo riesgo (no fumar, tener un bajo índice de masa corporal, realizar al menos 30 minutos de actividad física moderada a vigorosa, consumir moderadas cantidades de alcohol y mantener una dieta saludable) podrían afectar a la mortalidad (1).

Esperanza de vida estimada a partir de la tasa de mortalidad general de los estadounidenses. A: Relación de riesgo; B: Esperanza de vida a los 50 años; C: Esperanza de vida por edad
Esperanza de vida estimada a partir de la tasa de mortalidad general de los estadounidenses. A: Relación de riesgo; B: Esperanza de vida a los 50 años; C: Esperanza de vida por edad

Como resultados, estimaron que la adherencia a un estilo de vida saludable podría prolongar la esperanza de vida en 14 y 12 años en mujeres y hombres respectivamente en comparación con personas sin ninguno de los factores de estilo de vida de bajo riesgo.

Por consiguiente, adoptar estilos de vida saludables es altamente recomendable para disminuir el riesgo de enfermedades crónicas. Además, cabe destacar que se puede reducir en un 83% la tasa de coronariopatía, en un 91% la tasa de diabetes en mujeres y en un 71% el cáncer de colon en varones (2).

Por otro lado, la nutrición es uno de los determinantes más importantes del estado de salud de las poblaciones, y como tal lo ha reconocido la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Como ya citaba el filósofo griego Hipócrates, <Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento tu medicina>, nos da a conocer cómo la alimentación juega un papel fundamental en el estado de salud de la persona.

Seguir un patrón de alimentación saludable es una buena estrategia para optimizar nuestro estado de salud y ganar calidad de vida. Recientemente, nuevas evidencias muestran cómo, por ejemplo, el patrón de dieta mediterránea, gracias al estudio PREDIMED (PREvención con Dieta MEDiterránea), otorga grandes beneficios para nuestra salud.

Después de una mediana de seguimiento cercana a cinco años se demostró que, comparada con una dieta baja en grasa, la dieta mediterránea sin restricción calórica, enriquecida con aceite de oliva virgen extra o frutos secos, redujo en un 30% la incidencia de complicaciones cardiovasculares mayores en una cohorte de casi 7500 participantes de edad avanzada con riesgo cardio-metabólico (2,3).

La actividad física y el ejercicio también representan una parte fundamental de nuestro estilo de vida. Se ha demostrado que la inactividad física aumenta el riesgo de sufrir 35 enfermedades crónicas (4). Además, las personas sedentarias tienen una mayor prevalencia de las principales causas de muerte, incluidas las enfermedades cardiovasculares, diabetes y la enfermedad de Alzheimer.

Finalmente, las enfermedades crónicas constituyen una de las amenazas más importantes para la salud en el siglo XXI. Las modificaciones de la alimentación y del estilo de vida tienen un enorme potencial para reducir el riesgo de enfermedad y mejorar la esperanza y calidad de vida de la población. La medicina del futuro estará basada en la prevención de enfermedad y en la adquisición de hábitos alimentarios y de estilo de vida saludables.

Mi nombre es Alejandro Monzó Elvira, dietista-nutricionista especialista en nutrición clínica y hospitalaria y estaré disponible para acompañarte en tu proceso de cambio de hábitos hacia un estilo de vida saludable, mejorar tu composición corporal así como tratar y prevenir enfermedades.

Alejandro Monzó Elvira. Dietista-Nutricionista. COL. CV01348

Referencias bibliográficas

  1. Li, Yanping, et al. (2018). Impact of Healthy Lifestyle Factors on Life Expectancies in the US Population. Circulation, (138): 345-355. URL: https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/CIRCULATIONAHA.117.032047

  2. De Luis Román, D.A. Bellido Guerrero, D. García Luna, P.P. Olivera Fuster, G. (2017). Dietoterapia, nutrición clínica y metabolismo. Tercera edición. Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. Grupo Aula Médica, S.L. Madrid, España.

  3. Salas-Salvadó, J. & Mena-Sánchez, G. (2017). El gran ensayo de campo nutricional PREDIMED. Nutr Clin Med. Vol. XI (1): 1-8. URL: http://www.aulamedica.es/nutricionclinicamedicina/pdf/5046.pdf

  4. Booth, F.W. et al. (2017). Role of inactivity in chronic diaseases: evolutionary insight and pathophysiological mechanisms. Physiol Rev. Vol. 97(4): 1351-1402. URL: https://lnkd.in/dQVYNtqM